Recopilación de lo mejor del movimiento 15-M


Sigue habiendo muchos que critican abiertamente el movimiento 15-M. En medios de comunicación. En redes sociales. A partir de algunos actos violentos ocurridos en Barcelona, que por supuesto condeno (aunque lo cierto es que ningún diputado recibió ninguna agresión física, ni un hematoma), tanto partidos, como políticos, así como medios de comunicación se apresuraron a señalar con el dedo acusador a un movimiento que ha apelado siempre al pacifismo y condenado los actos violentos. Llama la atención que la clase política, que una y otra vez ha repetido hasta la saciedad que aunque haya “4 corruptos en política, no se puede condenar a todo su conjunto”, rápidamente haya virado la misma acusación hacia todos los ciudadanos que forman parte del movimiento 15-M tachándolos de violentos, antisistema e incluso kaleborroka, asociando al movimiento a un tipo de violencia callejera organizada y respalda por un grupo terrorista. Uno no puede más que quedarse atónito antes tales afirmaciones.

Pero a lo largo de las siguientes horas, se fue desmontando la acusación de los parlamentarios catalanes, cuando descubrimos sorprendidos que agentes infiltrados entre los manifestantes, los alentaban y provocaban para actuar violentamente, y así justificar las cargas policiales. Un juego muy sucio, que con las nuevas tecnologías, con los cientos de cámaras circulantes entre los ciudadanos, permiten desmontar este tipo de manipulación (http://goo.gl/Pqbcw). Además, la intoxicación informativa ha sido escandalosa en algunos medios como Telemadrid, donde han acusado a los manifestantes de violentos mientras emitían imágenes de manifestaciones en Grecia.

A pesar de los intentos de la clase política de desprestigiar y descalificar a los ciudadanos que se manifiestan pacíficamente reclamando un cambio en sistema, el movimiento sigue creciendo no solamente en número, sino en algo más importante: en profundidad. Numerosos ciudadanos dejan sus testimonios y opiniones en los medios de comunicación, que con claridad meridiana exponen los razones que los han llevado a movilizarse y protestar. Así, podemos leer esta columna titulada ¿Soy yo el violento? de un ciudadano. Algunas joyas nos las han dejado Jorge esta semana, o Cristina hace ya un mes:

Dos ciudadanos anónimos, de a pie, que han sido auténticos portavoces de la desafección política que padece la ciudadanía y la indignación que como ha dicho Cristina nos ha llevado a la acción. Llama la atención que sus mensajes calen mucho más hondo que cualquier mensaje políticos, a pesar de toda la maquinaria de comunicación que poseen los grandes partidos. Y es que mientras que estos últimos se enzarzan en problemas totalmente ajenos a los de los ciudadanos, Cristina y Jorge nos plantean los verdaderos problemas que preocupan a la gente corriente. Denuncian, efectivamente, el control de los medios de comunicación, que desvirtúan la realidad para moldearla al antojo de los representantes democráticos, la banca, las grandes empresas y los ricos.

Pero no solamente ciudadanos anónimos nos han dejado sus brillantes opiniones de por qué debemos seguir construyendo entre todos este movimiento que ha partido, debemos recordarlo, de abajo hacia arriba. Pensadores que encendieron la mecha de la indignación como Hessel o José Luis Sampedro se han unido y han abrazado este movimiento. Sin duda, uno de los mayores activistas que tenemos en nuestro país es Jose Luis Sampedro, que nos ha dejado exposiciones brillantes. Para aquellos que no lo conozcan , José Luis Sampedro es catedrático de Economía, fue subdirector general del Banco de España, miembro de la Real Academia Española (1990) y senador (1977).  En estas últimas semanas ha ocupado nuevamente nuestra atención, tras escribir el prólogo del libro ¡Indignaos! de Hessel. Nos ha dejado algunas entrevistas que merecen la pena ser escuchadas. Yo destacaría, por encima de todo, su apelación a reconquistar la libertad de pensamiento:

Aunque son bastantes vídeos, y alguno un poco largo, merece la pena verlos. Pero además de pensadores como José Luis Sampedro, o ciudadanos anónimos como Jorge y Cristina, también se han sumado a defender el movimiento diferentes periodistas. Así merece la pena leer los artículos: “No más lecciones de democracia” de Antón Losada, “Manifiesto a favor de los indignados y de la democracia” de Juan Carlos Escudier o “Los indignados no son violentos” de Joseba Elola.

Creo firmemente que el movimiento 15-M marcará un antes y un después. Y no porque vaya a cambiar inmediatamente el sistema, sino porque se ha sembrado la semilla. Y ha germinado. Habrá que esperar si sigue adelante o muere en sus primeros meses de vida, pero el paso está hecho. Ahora sólo falta alimentarlo y hacerlo crecer.

19-J: en contra del Pacto del Euro


Mañana, 19 de Junio, los ciudadanos están llamados a salir de nuevo a las calles y plazas para manifestarse en contra del Pacto del Euro, que a grandes rasgos se basa en compromisos sobre moderación salarial, contención del gasto en pensiones y prestaciones sociales, flexibilidad laboral para fomentar el empleo y coordinación de las políticas fiscales. O traducido en otras palabras: apoyar mayores recortes sociales para contener el gasto, reducir los salarios para ser más competitivos, relajar las condiciones de despido de los trabajadores y probablemente, incremento de los impuestos. Todas estas medidas atacan directamente al ciudadano. No se hace mención alguna ni de la banca ni grandes empresas. Como siempre, una vez más, los ciudadanos somos víctimas de un sistema que pretender señalar que es democrático y justo. ¿Democrático? ¿Nos hemos pronunciado los ciudadanos acerca de estas medidas? ¿Justo? ¿Por qué debemos pagar los ciudadanos con nuestro esfuerzo y trabajo los errores que cometieron los especuladores y la banca?

El movimento 15-M vuelve a las calles para denunciar que la próxima semana se aprobará el Pacto del Euro en contra de los intereses del conjunto de la sociedad y la ciudadanía europea. Una  vez más los políticos actúan a espaldas de los ciudadanos y se doblegan a los dictados de los mercados, que esta misma semana han seguido presionando a los gobiernos de los países periféricos, repuntando la prima riesgo de Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia.

 Mañana tenemos, nuevamente, la oportunidad de expresarnos libremente, de forma pacífica, para rechazar unas medidas que van en contra de los intereses de todos los ciudadanos. Exigimos unos servicios sanitarios y de educación de calidad. Exigimos libertad e igualdad. Exigimos más democracia.

POR UNA SOCIEDAD MÁS JUSTA.

POR UNOS CIUDADANOS MÁS LIBRES.

POR UNA DEMOCRACIA REAL.

¡MANIFIÉSTATE EL 19 DE JUNIO!

Yo #soy15m


Como parte del #15m me declaro una persona pacífica y condeno radicalmente todo tipo de violencia: la de los violentos infiltrados en nuestras manifestaciones, y la del Estado, que ha causado más dolor y heridos. Además, condeno la manipulación mediática que enfatiza la información sesgada, parcial o errónea con el propósito de demonizar a los ciudadanos.

 

Si me manifiesto en la calle es porque:

  1. Mi participación como ciudadano se ha reducido a votar a listas cerradas cada cuatro años para ver cómo los representantes de los ciudadanos no respetan lo prometido en su programa.
  2. Se hacen leyes a favor de grupos de interés en vez de hacerlas a favor del conjunto de la sociedad.
  3. Se invierten recursos públicos para ayudar a minorías poderosas, y no a quienes están pasando situaciones desesperadas ocasionadas por la especulación financiera.
  4. Los grandes partidos están más preocupados por mantener su poder que por ofrecer soluciones para superar esta crisis histórica.
  5. Está a punto de firmarse un “Pacto del Euro” que consiste fundamentalmente en medidas para reducir la inversión pública en servicios esenciales.
  6. Desde diferentes órganos del estado se ha insultado a los ciudadanos, e incluso se ha justificado el recurso a la violencia contra manifestantes pacíficos.

 

Como parte del #15m, acepto y respeto la diversidad ideológica del movimiento. Cuando participo en una manifestación no reclamo un régimen o una ideología en concreto, ni un modelo social no democrático, ni la eliminación de los partidos o los parlamentos. Lo que reclamo es una democracia mejor y más humana que, entre otras medidas, necesita urgentemente:

  1. Cambios en la Ley Electoral para permitir una mejor y más directa representación de los ciudadanos en los parlamentos y una mayor participación ciudadana en las decisiones importantes.
  2. Aprobación de una Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública para obligar a la publicación en formatos adecuados y reutilizables de todos los gastos, decisiones y reuniones con grupos de presión por parte de funcionarios y cargos públicos.
  3. Tolerancia cero a la corrupción de candidatos y cargos públicos, y controles ciudadanos para la exigencia de responsabilidad política.
  4. Separación clara, real y efectiva de los poderes del estado.
  5. Control fiscal efectivo de grandes fortunas y operaciones financieras; eliminación de privilegios fiscales a cargos electos.
  6. Políticas encaminadas a solucionar de forma efectiva los problemas hipotecarios y de vivienda.
  7. Servicios públicos de calidad, fundamentalmente salud, justicia y educación.
  8. Eliminación de las leyes que permiten el control administrativo de Internet. La red ha demostrado ser esencial para la libertad de expresión y para responder al peligro de manipulación mediática.

 

Por todas estas razones volveré a salir pacíficamente a la calle el 19 de junio, #19j.

 

Si estás de acuerdo, aprópiate del texto y divúlgalo (enlace al documento original)

De la crispación política a la social


Durante los últimos años hemos oído constantemente acerca de la profunda y radical crispación política que sufre España. Han sido tantos los desencuentros entre el Gobierno y el principal partido de la oposición, que aquello del “talante” y el “diálogo” nos suenan a especies extintas en el Jurásico.

Hoy he leído en el periódico El Mundo, con cierto desasosiego que en la noche de ayer un grupo de manifestantes acosaron al alcalde de Madrid mientras paseaba a su perro. ¿La razón?: la prohibición de la música en la plaza de Chueca durante el Orgullo Gay, una reivindicación que viene denunciando de la Asociación de Vecinos de Chueca (léase aquí su declaración).

En primer lugar, la actitud de los protestantes es ciertamente vergonzosa (ver vídeo). Los gritos, abucheos, el acoso a un ciudadano, no hacen sino mostrar la carencia de educación y civismo. Si nos centramos en el motivo de la protesta es doblemente vergonzoso: la prohibición de la música en una fiesta popular. La réplica de Gallardón a los manifestantes fue impoluta y educada: “Aquí viven mi mujer y mis hijos; hacerle esto no es de justicia”. Ciertamente. No era ni el lugar, ni el momento.

En segundo lugar, la prohibición no ha sido una medida caprichosa del Ayuntamiento: la Asociación de Vecinos de Chueca han denunciado en numerosas ocasiones tanto la inseguridad (e insalubridad) como el fuerte impacto medioambiental en el barrio durante los festejos. Y con mucho razón. Para quien haya estado en la Parade habrá podido percatarse de que la tumultuosa fiesta ocasiona tapones humanos en las calles más estrechas, las plazas están abarrotadas de gentes, con cristales, botellas, suelos húmedos y resbaladizos. Imagínense qué podría pasar si tiene lugar un altercado y se produce una avalancha humana; sin duda las consecuencias podrían ser terribles.

El último responsable de la seguridad de los ciudadanos en dicha fiesta corresponde al Ayuntamiento. Tomando nota de los avisos de la Asociación de Vecinos, ha decidido tomar algunas medidas para incrementar la seguridad, no sólo de los vecinos, sino también de los asistentes al Orgullo.

También hay que señalar que esta prohibición no busca suprimir el Orgullo Gay; el Ayuntamiento es bien conocedor de que no se puede matar a la gallina de los huevos de oro. Cada año se incrementa el número de asistentes. Vienen miles de turistas gays (en general con rentas más altas) para ocupar hoteles de lujo, gastar su dinero en restaurantes, cafeterías y pubs. Pero es cierto que en los últimos años se ha convertido en la fiesta más multitudinaria de Madrid, y se ha ido incrementando así mismo el número de asistentes. Con lo cual es normal que se tomen medidas encaminadas a proteger a los ciudadanos.

En la columna del periodista Arcadi Espada se denuncia la “batasunización de España”. Bien, si por eso entendemos que ha ido “increcendo” la crispación social, las protestas y la radicalización del conjunto de las sociedad, podemos afirmar, efectivamente, que está teniendo lugar dicho proceso. Pero, ¿la culpa es de los ciudadanos? ¿Pero qué esperaba España, qué esperaban los políticos? Casi 5 millones de parados, recortes sociales, corrupción política, privilegios a grandes empresas y sector bancario. ¿Acaso esperaban una palmadita en la espalda y un “bien hecho”?

Durante años los ciudadanos de a pie, hemos tenido que soportar la llamada “crispación política”. Soportar que nuestros representantes se dediquen insultos y burlas que producen pudor. Ahora dicha crispación se ha trasladado a las calles, a las gentes y a los ciudadanos. La gente está cabreada, mosqueada, cansada, indignada. Y eso da lugar a una continua protesta, incluso en las cosas más banales, y por supuesto, que muchos sean instrumentalizados por grupos (sean políticos o de otra índole) para canalizar esa frustración en sus propios intereses.

Como he dicho en mi artículo anterior, los ciudadanos deben abandonar urgentemente su mutismo, pero el mutismo de la razón, la reflexión y el pensamiento. Acusan al Gobierno, o a los partidos, de “aborregar” el pensamiento ciudadano, pero cuidado, la indignación también es cegadora. Es fácil ser manipulado, sea por quien sea, medios de comunicación o grupos sociales. Lo importante es estar bien informado y tratar de ser lo más objetivo posible. Y lo demás son zarandajas.

Por último, puntualizar que aunque El Mundo no ha tardado en etiquetar de “indignados” a ese grupúsculo de manifestantes que han rodeado y acosado a Gallardón, no es cierto que se corresponda con la actitud del movimiento 15-M y los integrantes que buscan una democracia más justa. Yo soy uno de esos indignados, pero ni mucho menos apruebo o celebro el bochornoso espectáculo de ayer por la noche en el barrio de Madrid. Quiero dejar claro que condeno el acoso al que se vio sometido el alcalde Gallardón, y espero que no se vuelva a repetir.

Sin embargo, los políticos deben tomar nota. La crispación irá en aumento. La crisis griega, lejos de llegar a buen puerto, sigue agudizandose, arrastrando a nuestra economía. La prima riesgo española no deja de incrementarse, y las exigencias de los mercados al Gobierno español irán en paralelo. Si no se cumplen las expectativas de crecimiento que ha estimado el Ejecutivo español, es muy probable que haya que aplicar nuevos recortes sociales. El estallido social puede ser una realidad en 2012. Y el año que viene a los políticos le gustará un poco menos serlos.

Sobre el nacimiento del #nolesvotes… o el nolesvotes.com (via Ricardo Galli, de software libre)


Uno de los responsables e impulsores de la iniciativa ciudadana NoLesVotes# nos cuenta cómo se creó este movimiento y cuáles fueron sus objetivos iniciales.

Sobre el nacimiento del #nolesvotes... o el nolesvotes.com Mucho se ha dicho hoy sobre los que hicieron el sitio y el pequeño “manifiesto” en #nolesvotes. Los nombres que salieron en El Confidencial son acertados, creo que por mi culpa. Ayer a la noche me llamó el periodista y me preguntó “¿es cierto que tú eres uno de los autores y tal y tal y que lo habéis escrito en un Google Docs anoche…?” No puedo mentir, confirmé lo mío, y off-the-record lo demás. No sé si no respetó el “antes-sagrado-off-the-rec … Read More

via Ricardo Galli, de software libre