Hace cosa de cinco años se nos hacía difícil pensar que el actual modelo de negocio de las editoriales pudiera estar en peligro. Sin embargo, tras el estallido de la crisis y el auge de los libros electrónicos, han puesto entre la espada y la pared a las librerías tradicionales. Si en los años 80 se creaban las grandes cadenas de librerías en EEUU que prometían suculentos beneficios a través de la venta de blockbuster (aquellos libros considerados como “super-ventas”), en los 90 florecía el negocio y se era impensable la caída de las grandes empresas como Borders, ahora estamos siendo testigos del ocaso de las megalibrerías, la supervivencia (a duras penas) de la librería tradicional, y el espectacular y exponencial crecimiento de plataformas como Amazon, Apple o Google.
Las noticias relacionadas con el mundo editorial apuntan a un cambio del modelo de negocio. Se acabaron las grandes cadenas, porque sencillamente son insostenibles. Amazon nació en 1995, fundado por Jeff Bezos, siendo una de las primeras librerías online. Inició así su andadura en el negocio del comercio electrónico, absorbiendo empresas y aumentando progresivamente sus beneficios. Una vez consolidó su mercado, lanzó su propio producto, Kindle, un dispositivo electrónico que permite la lectura de ebooks, y por supuesto, ofrecer la venta de ebooks a través de su página web.
La venta de e-books ha aumentado exponencialmente en los últimos años, y esta semana conocíamos que en EEUU la venta de libros electrónicos ha superado por primera vez a los impresos. Esto se ha debido en parte a que en la fechas navideñas uno de los regalos más demandados fueron los dispositivos para leer ebooks. Esta tendencia apunta a una desaparición progresiva de los libros impresos, y por lo tanto, las editoriales deben adaptarse al nuevo escenario. Los ebooks tendrán precios mucho más competitivos, debido a la eliminación de intermediarios y el ahorro de costes (desaparece la impresión).
Para hacernos una idea del agresivo modelo de negocio de Amazon, basta con entrar en su página web. Como muestra un botón:
En la imagen vemos un detalle de la página web de Amazon. Ofrece su producto Kindle, y varios ebooks a un precio realmente competitivo: ¡tan sólo 0.00 libras! Aunque estos libros ya han agotado su copyright, lo cierto es que la venta de sus homólogos impresos alcanzaría en España unos 8-12 euros, en función de la editorial y el formato. Basta con que nos descarguemos 15 libros gratuitos para compensar la compra del Kindle Free 3G+Wi-Fi. Una opción realmente apetecible para los lectores compulsivos. Un argumento de peso es que según ha anunciado Amazon, la tercera generación Kindle se ha convertido en el producto más vendido de Amazon en toda su historia.
Por otro lado, Apple ha movido ficha y ha lanzado su nuevo iPad con el que ha obtenido suculentos beneficios. La tableta puede emplearse como dispositivo de lectura, pero ofrece grandes desventajas frente al Kindle: su peso, su volumen, una pantalla incómoda para la lectura y la baja autonomía de la batería. De hecho, Jeff Bezos ha comunicado que “que mucha de la gente que compra los Kindle también posee tabletas”. “Kindle es un producto diseñado especialmente para la lectura”, en tanto que “las tabletas se emplean para juegos, películas y navegación por Internet”, ha aseverado Bezos. A pesar de estas declaraciones, resulta obvio que Apple se perfila como un agresivo competitivo en el mercado de la venta de libros electrónicos.
Google no se ha quedado atrás en el negocio del comercio electrónico. Ha lanzado su propia tienda online de ebooks, Google ebookstore. Además, está evaluando la posibilidad de diversificar su mercado; así, por ejemplo, este mes ha anunciado que está estudiando la creación de un quiosco virtual. La idea sería vender periódicos digitales a través de esta plataforma web.
También Sony es consciente de este nuevo mercado emergente, y ha abierto su propia tienda online de libros, ReaderStore.
Tanto Amazon, como Apple o Google, han visto que existe un suculento negocio en la venta de libros electrónicos. La competencia entre estos gigantes tendrá importantes repercusiones en el sector editorial. Es fundamental que tanto las editoriales como las librerías sean capaces de adaptarse al nuevo escenario, y reformular su modelo de negocio. Los libreros serán los que sufrirán más el impacto de la llegada de los ebooks.
En España todavía no ha habido una gran penetración del libro electrónico por la falta de competidores de la altura de Amazon, y el desinterés que han mostrado algunas editoriales o librerías. Sin embargo, esta situación de relativa calma es tan sólo la que precede a la tormenta. Amazon ya ha anunciado que aterrizará este año en España, y se convertirá en el mayor caballo de batalla. No obstante, algo se mueve ya en el mundo editorial español. Una nueva empresa, 24symbols, ha abierto una oportunidad de negocio. Esta empresa está desarrollando una aplicación informática que permitirá comprar, compartir y leer libros online. Su modelo de negocio se basa en inserciones publicitarias y cuentas premium, del mismo modo que la aplicación Spotify para escuchar música. Los fundadores de 24symblos ya se han puesto en contacto con distintas editoriales que se han mostrado interesadas en el negocio.
Por tanto, estamos asistiendo a una auténtica revolución en el mundo editorial. En los próximos años asistiremos al auge de las tiendas online, la desaparición de las grandes cadenas de librerías y al cierre de muchas de las librerías minoristas de nuestras ciudades. Los libros impresos se reducirán a un puñado de libros de ediciones especiales o coleccionables. Los próximos 10 años cambiarán por completo el escenario editorial. Compren los últimos libros, señores. Mañana los releeremos con cierta nostalgia.